sábado, 27 de septiembre de 2008

El Dragón de Nubes


Capìtulo I
Lola

Donatella corrió por todo el patio-pasillo, lleno de pasto, azulejos, juguetes desparramados, y, en ese momento, gototas de lluvia que caían como bombas para las hormigas (¡¡¡¡¡PLIN, PLUM, PLIN, PLUM, PLIN, BBBRRRRRUUUUUUMMM!!!!!). Pero ella era una mujer. ¡Ja!. Y solo tenía eso: siete años. Un pelo corto y lacio, al que su madre quería agregarle rulos, unos ojos penetrantes y oscuros, junto con unas cejas bien rellenas. Boca fina, la “flaca”, estaba en ese momento corriendo para ver al consanguíneo que estaba llegando. Pasó por debajo del parral, y como su apuro le impedía detenerse, y las reglas le imposibilitaban entrar a la casa mojada, se deshizo de los zapatos refinados de la iglesia, la capa, el saco, y entró sin detenerse.
Intentó abrir la puerta, pero Manuela, la asistenta, le cerró el paso al entrar y le cerró con llave para que no ingresara a la pieza.
Hasta que entró a la casa su hermana, Amalia, quien había llegado como ella: sin el saco, sin los zapatos, pero con doce años, el pelo más rubio y los ojos más verduzcos. Su papá, llegó detrás de ella, y llevaba todavía en la mano la ostia, que no había comido. Los treinta y ocho años, y los ojos verdes, rehuían del cuerpo y parecían instalarse, junto con toda su existencia en el otro cuarto. Intentó abrir la puerta pero no pudo.
- ¡¡Manuela!!. –dijo para los del cuarto. Como si hubiese dicho “¡Ábrete sésamo!”, la puerta se abrió, y Papá entró a la habitación.
Amalia y Donatella se miraron, y de inmediato pegaron las orejas a la puerta.
- Qué ruidos más extraños. –dijo Donatella.
- ¡Cállate!. –le dijo imperativa Amalia.- ¿no te das cuenta de que está por nacer?.
- El hermanito.
- O la hermanita. –dijo Diego, entrando con Luca, por la puerta que ellas habían usado, sin haberse quitado nada. ¡Plín, plín, plín!, hacían elegantemente las gotas que caían de sus sacos. ¡Pgric, pgrip, pgric!, decían los zapatos majando la alfombra.
- ¿Qué va a ser?. –preguntó Donatella, lanzándose a los brazos de Luca, el hermano más grande, que era el calco de Papá.
- No sabemos aún. –le respondió Luca, alzando a Donatella, sin el mínimos esfuerzo, ya que era grande, alto forzudo, y bien parecido.
- ¿Cómo podría llamarse si fuese barón?. –preguntó Diego, sentándose en el sillón más grande, alejando a Amalia de la puerta. Diego era mucho más alto que Amalia y se llevaban tres años. Eran los cuatro hermanos. ¡¡¡¡¡BRRRRUUUUMMM!!!!!. ¿O ya serían cinco?. Luca, de diecinueve años, tenía la mirada clavada en la puerta y con Donatella no dejaban de pensar en los mismo: “¿Ya?”. Diego, tenía quince años, y también tenía la mirada perdida, una mano en le mentón y el pelo todo mojado, esperando una respuesta. “Yo le pondría Federico”. Amalia tenía doce años, y se había enojado mucho al tener que salir corriendo del coro para ir hasta la casa: “Me van a regañar en la escuela”. Donatella, en cambio, no entendía que era lo que sucedía detrás de la puerta. ¿Qué eran esos ruidos que sonaban tan fuerte?. ¿Porqué, cómo en la mole de vitrales de la que se había escapado ese domingo, estos sonidos quedan resonando en la habitación?. ¿O en su mente?. ¿Porqué sonaban más celestiales y a la vez más dolorosos?. ¿Mamá está bien?, pensó.
- ¿Mamá está bien?. –le preguntó a Luca.
- Claro que sí. Vas a ver que va a poner una cara muy bonita cuando podamos verla. –le respondió Luca con una sonrisa cómplice.
Donatella se calmó, y en los brazos de su hermano, se decidió a dormir, puesto que no podía esperar más. En verdad, su consanguíneo, no podía haber tardado tanto.

Ese domingo lluvioso, en la casa de los Ciaro, nació Lola. Personaje de nuestra historia. Era una chica que, como sus hermanas, poseía el pelo lacio con algunas ondas, ojos medianos y negros, al igual que el pelo. No era muy alta, aunque en pocos años, alcanzó a Donatella. Era muy inteligente (¡Salió a los hermanos! Decían éstos agrandados), y amistosa. Era muy conversadora, y cuando se peleaba con Donatella no las paraba nadie, aunque a los cinco minutos se amigaban. Los cinco hermanos lo pasaban bárbaro cuando, las noches de invierno, se sentaban frente a la chimenea, y las dos más chicas, hacían actos de payasadas. Y cuando, la prima de toda la familia, Valentina, llegaba a la costa marplatense, por unas vacaciones, Donatella y Lola, se divertían mucho con ella, yendo y viniendo del Club de Mar del Plata
, a la calle San Martín, más tarde a las playas del Unzué, y la Rambla Bristol, paseando las tres muy hermosas con los sombreros a la moda, y los paraguas para protegerse del sol veraniego, que podía dejar tostadita a laguna tipa “rara” que no seguía la moda de esa temporada. Pasaban largas horas por la rambla, haciendo quién sabe qué. Esa rambla las albergó por unos dieciocho veranos. Basta decir que ninguna de las tres se cansaba de pasear por el edificio de cuatro cuadras de largo, con una columnata que miraba al mar y una galería con arcadas sobre el Paseo General Paz. El primer nivel, sobre la arena, era para los balnearios, el segundo, más elevado que el primero, con un paseo descubierto y el otro cubierto, con comercios y pasajes que conducían a dos salas de cine. Y por fin, el último nivel con viviendas. Lo que más le gustaba a Lola de la rambla, con sus primeros cuatro años, eran las ocho cúpulas, cuatro de alto perfil, y otras cuatro más bajas.
Claro que no se perdían de ir a las playas o a la pileta de Giaccaglia y Zárate, frente a la Rambla Bristol.
Cuando la prima Valentina, consiguió novio, se divertían en el Golf Club de Mar del Plata, yendo y viniendo en ese lugar lleno de hoyos…

-
“Querida amiga: Escribo esta carta para darte a saber que no soy quién tú crees. Cómo tu sabes, hace un tiempo que “desaparecí”. Pero yo estoy bien y muy contenta. Aunque hay un serio problema que tengo que enfrentar y esto es lo que no sabes. Te parecerá una locura, lo sé. Pero es cierto –me conoces, no te puedo mentir-. Soy una princesa. El problema es que, supuestamente, debería haber sido coronada el mes pasado. No me gusta ese estilo de vida, en realidad. Nadie sabe que soy princesa, ni de que lugar, puesto que éste le es desconocido al mundo. Lola, soy la princesa de un gran conjunto de islas, llamado erróneamente Isla de Ood, al sur del mundo Estelado. Su capital es Maple y se encuentra en la Isla Maple y la Isla Ganayas. Aquí vive el problema: mi tía, Brunilda. Al ser la mayor de la familia que está viva, puesto que yo “desaparecí”, puede ocupar el trono. Mi hermana, Flora, me ha mandado una carta implorándome que vuelva, puesto que la tía está vendiendo de a poco el reino. Aquí entras tú. Te lo suplico, puesto que yo voy a desaparecer para todos los que me conocen y rehacer mi vida. Debes tomar un barco llamado Nueve Mares el día viernes seis de enero, a las dos en punto de la mañana, en el puerto de Mar del Plata. Espera en el café “El Dromedario”, un hombre de nombre Jules Bigo te recogerá por allí. Para que te reconozca debes llevar una prenda amarilla en la muñeca (el pañuelo que te regale hace unos años).
Lo que tienes que hacer al llegar a Maple, es mostrarle a mi tía el papel que va junto con esta carta. De esta manera te deberá ceder el trono y podrás quedarte o pasárselo a alguna de mis hermanas. Lo único que te pido es que lo hagas, puesto que sé que has estado viajando durante estos últimos años y has conocido el mundo entero… aunque te falta una pieza totalmente valiosa, Lola.
Te quiere eternamente (hagas lo que hagas) tu amiga Violeta Jroáz (o “Ood”).
PD: Utiliza estas cosas de mi cuarto:
Cofre – “sirenas”.
Polen de rosas – gigante.
Zapatos – Pozo de los M.
Anillos- Bosque de los Sauces y Delirios.

Lola se quedó sentada en la cama con los ojos bien abiertos, sin poder creer que el sobre lleno de estampillas provenía de su amiga Violeta. ¿Y ese apellido?. ¿Jroáz?. No podía ser cierto: si nombre verdadero era Violeta Ood. Pero esa era la letra de Violeta. Y ella, como había escrito en la carta, nunca le había mentido. En ese momento en que no la encontraban no podía decir mentiras. Además, estaba en una playa, según parecía (en una foto que había junto con la carta), con una maya negra, junto con otra amiga. Violeta, Violeta.
- Violeta, Violeta. ¿Mentirías?. –se preguntó Lola. Leyó rápidamente la carta.- “…es mostrarle a mi tía el papel que va junto con esta carta.” –Lola abrió de nuevo el sobre y encontró un papel grueso, escrito con una caligrafía excelente, con la firma de Violeta como la princesa Violeta Jroáz.- “Le entrego todo poderío y derechos sobre Maple y toda la Isla de Ood, para gobernar sobre ella, a Lola Ciaro. Violeta Jroaz.” ¡Jé!. –dijo Lola con una risa que parecía una tos.- ¿Qué hago ahora?. ¡Esto no puede ser verdad!. ¡¡Explícame un poco!! –le gritó a Ron, el gato negro y flaco que tenía.
- ¿Miauww?
- ¡Sí: vos!
- Maaauuuu. –Lola lo miró fijo, mientras su gato se revolcaba sobre la cama. Se levantó, tomó las valijas y las llenó rápidamente. Miró el reloj y vio que marcaba la una de la madrugada. Se había quedado hasta tarde. Solo tenía una hora para llegar al puerto.
- Vamos, Ron. –dijo mientras se enroscaba el pañuelo amarillo en la muñeca.- Vamos a dar un paseo.

9 comentarios:

rayuela dijo...

Dejamos la postmodernidad, viajamos hacia atrás en el tiempo (el tuyo), y llegamos a un relato fantástico.
Creo que en la primera lectura,hace unos meses, te dije que me caí desde el patio de la introducción (o presentación del conflicto,bah!) a las hojas de la carta de Violeta.Y ahora me pasó lo mismo...Y me dejás esperando...!

Y a ver cuándo escribís "mi" relato de "mi" patio (te pasaré mi karma?), que ahora lo vi tal cual era, de baldosas azules y blancas, abierto a la lluvia de verano, oloroso de jazmín.(Tal vez lo escriba yo, algún día, y no joda ni a karmas ni a chis).

Me puse el pañuelo amarillo, y me voy a tomar el barco!

Y habría que corregir unas poquitísimas faltas de ortografía, y charlar sobre una técnica ("la técnica sólo sirve cuando se convierte en sueño", leí anoche),que te gusta mucho usar, y que no sé...

Y se me va el barco! Me olvidaba del gato!

Aquí quedo, a la espera.

Rolalola dijo...

¡¡¡¡Jajajaja!!
NOOOOOO; KARMAS DE OTROS NOOOOOOO!!!!!!!!! ¿no son suficientes los propios? JAJAJA!

Habrá que charlar, es verdad. ¡¡Todas las faltas puenden corregirse!

GRACIAS POR PASAR!!

Larsson dijo...

Bata postea el segundo rápido o te quemo el rancho (?)
Jajaja, che me giusta como arranca la cosa, ¿en que se estará metiendo Lola? Mmmmmmmm...
Cuando es novela lo que leo, para que me guste, me tiene que mantener atrapado todo el tiempo, sino siento que algo esta de más. La "Intro" logra que me den ganas de seguir leyendo, así que si se demora el Cáp.2 porcederé con lo que arranqué el comentario :P.
Quiero ver si de la Intro, pasas al Verso o directamente al Estribillo, o bien haces un Puente, un Solo tan temprano no creo que haya, :P.
Sí, yo lo veo como una canción.

Besos Ro. :)

P.D: El Sr. Rayuela tiene Blo' ? :/

los90s dijo...

Hola!

gracias por el comentario en el blog! estuve leyendo el primer capitulo y esta muy bueno! es atrapante.

los dibujos tambien los haces vos? me gustaron


saludos

Rolalola dijo...

Estimadisimo colega Larsson:
Rayuela es "la" y, no, "la"mentablemeente, no tiene blog. (Secretito, es la vecina de Lucho y Edu, la tenes que concoceeeeeerrr!!!)
Enseguidita posteo el segundo, no vaya a ser cosa que te pongas... asi... piromaníaco!

Gracias por la analogía musical!!

Rolalola dijo...

Para los 90s:

Muchas gracias por quedarte a leer, y gracias por los recuerdos, jajaja!

Ah, ah, y si, si, los dibu son mios, también...

Otra vez, muchas gracais por pasar!!

Larsson dijo...

Ahhhhh ok, gracias por la aclaración :P jeje.
Che postie un cuento más en mi blog, si queres pasate, pero a veces figura y a veces no el post, dependiendo la gana que le de en el momento jaja, así que si los posts no son visibles :P toca en archivo que aparecen ^^.
Un beso.

P.D: Rayuela = Silvia ? xD

CeLeS! dijo...

AAAAAAAAAAAAAAAhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh! Intriga intriga intrigaaaaaaaaaaaaaa!!!!




voy al chapter chú....

trenazul dijo...

Bueno sí, empecé a leer un poco tarde, y ensima hace tiempo empecé a leer por el capítulo dos; eso no es lo más conveniente para seguir una historia jeje
En fín, ayer leí este primer capítulo y me fascinó, como te comenté por chat, lo que más me llamó la atención fue la gran habilidad para hacer pasajes entre una situación y la otra: el patio y el contexto del día en que lola nació, la presentación de lola relatando toda su juventud en las arenas y las calles de mardel.. y en el mismo capítulo la carta que la llevaría al barco.. todo eso sin impactos o reacomodamientos mentales bruscos para el lector; ¿sabés qué sensación da? la sensación que dan los sueños en esa conjunción de lugares y personas que nos ofrecen en el período onírico... eso me parece. En fín, pronto paso a releer el segundo capítulo y seguir la historia como corresponde. Que conste que no me atraen mucho las historias épicas, y sin embargo esta sí me atrapó.

Un saludo Ró!

trenazul