jueves, 22 de abril de 2010

hAmbre

Abrió la heladera y la luz pálida del interior sólo le devolvió el reflejo de unas manchas pardas.
¡¡Carne…!!
pensó.

¿Cuánto había dormido?
¿Cuándo había sido la última vez que había dejado la casa, cruzando el campo, para buscar comida?

¿?

...

....


No sabía.
Corrió hacia el frezzer y detrás del aliento helado del hielo, sólo se encontró con el vacío. En el primero, en el segundo, y en el tercero.
Hambre, tenía haaaaaambreeeeee… Carne…

tic tac tic tac

carne...

De modo que no quedó otra opción que abrigarse bien, tomar el hacha, y disponerse a buscar, entre las casonas de aquel páramo, alguna hija, un par de criados, y de ser posibles, algún gordo estanciero para amortizar las siguientes semanas.

7 comentarios:

Ana Canestro dijo...

Única tu energía! me encanta!

Rayuela dijo...

el negro te queda bien...

...

.....

.......


habrá que salir, nomás...



mil besos*

Facundo Umbral dijo...

creepy. i love it.
jaja...

me voy a comerme un sandwich de maestra con dedos de pintor fritos y ojitos de colegiala en escabeche... y a la camitaaa.
Jajajaja!
Saludos bogueros desde mi laberinto.
FaCu.

Ofelia dijo...

Quiero saber más, estoy intrigada¡!¡
Una novela, por favor!¡! O un cuento.
Más, más, más besos.

Zélia Guardiano dijo...

Estou adorando os seu escritos!
Demais!
Parabéns!
Mil besos...

La sonrisa de Hiperión dijo...

Me encanta la fuerza con la que está escrito el post... Genial.

Saludos y un abrazo enorme.

CeLeS! dijo...

Ya te lo dije... genial!