lunes, 16 de febrero de 2009

El Dragón de nubes

Capítulo 7

Caída libre

Un ruido continuo, penetrante y silencioso; el viento deslizándose hacia el sol. Y ellos cayendo… más, más más…

El pincel estaba terminado. Lola lo miró desde todos los ángulos posibles, hasta que Victoria y ella se cansaron de aquella minuciosa revisación y lo guardaron al fin.
- Vamos, no perdamos más tiempo. –y todos comenzaron a subir a la avioneta.
Hacía frío, era una mañana calma, sin pechos, mañana Adma en los inicios; no parecía reservarles sorpresa alguna. Ale temblaba recluido en las profundidades de su mente, intentando olvidar que subiría al fin y al cabo hasta los cielos; los demás hombres cargaban el equipaje, y Lola esperaba ansiosa su vuelo de bautismo.
- Bueeeno, vamos que zarpaaaaamos –dijo el piloto enfundado en un chaleco verde botella, atándose en un rodete sus largos cabellos color tomate. Joaquin Taci se acomodó en su asiento, se escupió las palmas y se dispuso a levantar el avión. Su primo Diego había caído presa de una gripe muy fuerte, que le había imposibilitado partir con ellos y en su reemplazo había mandado “al hombre en quien confiaba su vida: mi primo, Joaquín, pirata de los mares de aquí, allá y del más allá”.
- AGNnnnn… . –dijo Ale, apretando su bolso contra el pecho.
- Vamos, vamos, ¡¡¡¡no le afloje!!!! –dijo Diego riendo mientras se acortaba la pista.

BBBBBBBBRRRRRRRRRRRRRRUUUUMMMMMMMMMMM.…

Se acortaba.

.......... Más.
..................Más.

CRRRABBACCCRRRRCRCRCRCRRRRRRRRRRRRR.

...............Un poco más.

- ¿Ese ruidito siempre lo hace? -preguntó Ale con un nudo en la garganta, deshecho en sacudones.

TRRCTRCTRCTRRRRTTTRRCCCCCCCCCCCC

...................................Otro poco.
- Eh… no entiendo, ¿qué me preguntaste?
................................Y más, mucho más rápido ahora.

BBBBBBBBRRRRRRRRRRRRRRUUUUMMMMMMMMMMM.

- ¡¿Eh?!…


BRRRMMMM…GGGGGGGGGGGGGGGGGGGGGGGGGGG…



Por debajo, se sucedían en los campos gigantes con brazos de hierro, y súbditos del imperio del sol, sonrientes, que bebían el aire y el agua. Reían y bailaban a paso lento, al paso del astro rey. Campos a veces resecos, llenos de hadas de pétalos amarillos; erguidas entre el pasto deshecho, tan cierto como flores en el desierto; nunca dobladas por el paso de una serpiente cargada de carbón. Piel de tierra, álamo verde, molino y girasoles, tren por el campo… Amarillo delirio por todas partes, espejismos de pasión y luz, reales e intensos.
- ¿Qué es eso?
A su lado, Ale desmayado; a su costado Victoria, deshaciéndose los ojos como todos los de la nave: Lola transcurría aquel viaje extasiada en aromas de colores intensos, las lentejuelas de los ríos y las lagunas. En algunas zonas, alo lejos, el vestido de fiesta de un cace se atormentaba; estallando en el goce de un baile exótico.
- ¿Allá? Es el río Mezcla, justo en la sección de los Rápidos del Norte.
Más allá, más lejos, más duras y tercas que los ríos, serias e inmutables, las montañas, cuarteadas por los años.
- ¿¡Qué es eso!?
Una sacudida repentina, despertó a Ale, como no lo habían logrado ellos con sus zarandeos. A ellos, a los demás, entre charla y risa, también los despertó.
- ¿¡Q…qu…qué fue eso?!. –preguntó Ale exaltado, mirando para todos lados.
- Ni idea. –dijo Diego mirando el tablero de control.- No es el motor, no falta combustible…
-

- ¡¡ZZZZZZZZZZNGGGGGGGGGGGGGG…!!


- ¡Escuchen!. –dijo Vicky agudizando el oído. Todos se callaron e intentaron descubrir que ruido era ese…
- Se apaga. –dijo Giannis.
- ¿Se aleja?

- ¡¡¡¡PUUUUJJJJJJ!!!!


Algo explotó a un costado del aeroplano y éste dio un vuelco.
Los corintos herían los oídos con su griterío y sus alas batiéndose en torbellinos. Joaquín viró la avioneta en su sentido habitual, excitado, con su cabello rojizo despeinado por el viraje.

- ¡¡¡¡¡¡¡PUM!!!!!!.


- ¡¡Un disparo!!. –gritó Otis. Tim comenzó a maldecir, y Lola se sorprendió al ver que el científico tenía un amplio vocabulario: el agujero que la bala había hecho estaba a centímetros de su pié.
- ¡Abajo! Son quince hombres. –dijo Vicky, mirando por la ventanilla.- ¡Es Brunilda! ¿Cómo supieron lo de la avioneta? ¿¡Cómo se ha enterado?! –preguntó nerviosa.

- ¡¡¡¡¡¡¡PUM!!!!!!.


Varios tiros volvieron a punzar al avión, mientras otros lo rozaban. Lola le indicó a Joaquín que descendiera en picada, para hacerle creer a Brunilda que él había resultado herido.
- Así pensará que estamos fuera de carrera.
- ¡En picada!. –dijo Ale, aferrado a su bolso, mirando con ojos desorbitados a Lola, e implorando con la voz ahogada.
- ¡Sí! ¡En picada, y ahora mismo! ¡De otra manera seguirán disparando!
Todos parecían aterrados, pero el piloto reía de buena gana:
- ¿Por donde los dejo?. –preguntó– Estamos cerca de los Rápidos del Norte, lejos de Brunilda, pero a su vista. Si cruzamos el río estaremos muy cerca de la zona de cuevas.
- ¿En cuanto llegarían a la orilla del río? –preguntó Lola, haciendo veloces cálculos.
- Veinte minutos, media hora…. –le respondió el joven.
- ¿Te importaría dejar la avioneta a su alcance? –preguntó Lola.
- No. Además no la podrán usar: le dieron al tanque, y el motor está inservible por los disparos. ¡¡Cuando Diguito se entere… Juajujajujajujaaaaa!!
- Entonces desciende en ésta orilla. –mandó Lola.
Un ruido continuo, penetrante y silencioso; el viento deslizándose hacia el sol. Y ellos cayendo… más, más más…
- ¡¡¡¡Todos tómense de algo, YA!!!! –gritó Joaquín. El aeroplano dio un salto y comenzó a vibrar, mientras seguía su marcha, sin pensar en detenerse. Furiosas plantas de maíz los insultaron al pasar; golpearon sus vidrios, lloraron histéricas a sus muertos. Gritaron de alegría al ver que la nave no se detenía: sólo un poco más, y serían jirones entre las piedras del río.
- ¡¡¡¡¡¡¡FRENNNNNNAAAAAAAAAAAA!!!!!!!. –. Joaquín tomó de nuevo el control de la nave, y de si mismo, y pisó el freno.
Un sacudón. Y se detuvieron al fin.
- ¡Puffffff!. –suspiró Lola, como los globos.- ¿Todos bien? –cada uno, a su tiempo, respondió que sí, hasta Ale.
- Ale, ¿Ale?
Pero el joven no le respondió, yacía desmayado, abrazado a su bolso.

10 comentarios:

lunaazul dijo...

Es increible!!! no dejas de sorprenderme, al leerlo me voy encontrando con párrafos maravillosos y para mi es un placer. Te felicito.

Un besazo.

Lady Li dijo...

Niña Ro, si tienes todo escrito en el último cajón, porque no nos pones todo junto de una vez??????
digo porque ya quiero saber que sigue.......si?????



para cuándo?????......

besitos de desesperada.....ya?

rayuela dijo...

Cuanto intertexto intertextual interhaiku de otro aroma con lentejuelas!
Y qué le pasó a Aleeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
Tendremos que esperar mucho????


No importa, como siempre, mis aplausos para mi amiguita Ro.Impecable!

Te dejo un besote!(y cómo me gustaron las montañas inmutables!)

Lila dijo...

Hola! Leyendo blogs, entré a uno de una tal Rayuela y por intermedio de ella estoy aquí.
Es buenísimo lo que escribís, leí toda tu novela, completa. Hasta creo haberla leído antes, en otro lugar que mi mente olvida.Y también sé cuál será su final.Así es la vida de un personaje, presiente su propio final y el de los otros.

Te mando un gran beso, desde el otro lado.

Lo que no puedo entender, es por qué aparezco en la foto de perfil con cara de niña...

El sereno de los faros dijo...

A decir verdad, la que guardástodo en el último cajón sos vosssssssss... como sigue la historia? porque las historias siguen aún cuando no debieran, no?
Me gustan tus recursos. Sos osada, y eso es un piropo de mí parte.
te dejo un beso.

Rayuela dijo...

En mi zigurat tenés un regalo!
Te espero!

Elisa dijo...

Fabuloso relato, lleno de intriga, velocidad, ritmo y unas descripciones de un detalle exquisito. Por qué no vine a verte más??? perdona, perdooooname...un besazo!

Elisa dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
CeLeS! dijo...

(Campos a veces resecos, llenos de hadas de pétalos amarillos; erguidas entre el pasto deshecho, tan cierto como flores en el desierto..." + mi cara de boba al leerlo) =)


Me encanto! Me en-can-tó! Sobre todo eso de las primeras líneas: te atrapa, querés leer más. Y no lo maltrates a Ale que me cae bien!


Beso Rola! habrá un pincel de esos para mi?

El sereno de los faros dijo...

Ro, he elegido a tu blog en mi lista de favoritos. te premio la sagacidad y la astucia para contar historias.

besos,